miércoles, 5 de diciembre de 2012

El Parque la Marina, espacio de nuestra historia marabina


En Maracaibo las áreas verdes representan el pulmón vegetal por excelencia; la Gobernación del Zulia a través del Instituto Autónomo Regional del Ambiente, ha venido realizando un esfuerzo por la recuperación de espacios público y de aéreas verdes que contribuyan a mejorar la calidad de vida de la población, logrando ofrecer a los residentes y visitantes un estado mucho más limpio, arborizado y sobre todo saludable.

En atención a esto el Gobierno regional viene ejecutando acciones de saneamiento ambiental, mediante un plan operativo.

El Parque La Marina obra emblemática de la ciudad capital, ubicada en la parroquia Olegario Villalobos fue construido bajo el primer periodo de gobierno del Dr. Rafael Caldera en el año 1973, para rendirle tributo aquellos héroes que lucharon en la Batalla Naval del Lago de Maracaibo, que libraron definitivamente nuestra independencia.

Cabe destacar, que esta imponente obra tiene una superficie de 2794,00 m2 de terreno, la misma cuenta con una torre mirador de 53 metros de alto, donde se puede apreciar una vista espectacular de la ciudad de Maracaibo.




Obras Escultóricas “Batalla Naval del Lago” Del Artista Víctor Valera


El ejecutivo regional en su preocupación de devolverle a la población su historia, ha venido recuperando esculturas y plazas mediante el acondicionamiento de pisos, jardinerías, construcción de banquetas y  de las áreas verdes.
Las esculturas de corte moderno, que se encuentran ubicadas allí, fueron realizadas por el artista Víctor Valera, donde se pueden apreciar las arboladuras de gran formato, abstracta de aluminio, con alusión a la Batalla Naval del Lago de Maracaibo y otras en honor a los héroes de nuestra independencia.



 PARQUE INFANTIL PARA LOS MÁS PEQUEÑOS

Está área recreativa constituye un elemento de diversión y entretenimiento para los más pequeños de la casa, el cual cuenta con una variedad de juegos recreacionales como toboganes, escaladoras y un tubo aventura. Este tipo de instalaciones tiene capacidad para 40 niños y está dotado  de piezas alegóricas a especies marinas.



El ORNATO



El medio ambiente está formado por las condiciones naturales en las cuales nos desenvolvemos. Los elementos que integran esas condiciones naturales son el aire, el agua, los suelos y la vegetación. 
A estos elementos se agregan los que el hombre aporta, como son las edificaciones, las calles, las plazas, las autopistas, los parques, los establecimientos industriales entre otros.

El acondicionamiento ambiental, consiste en el rescate de espacios públicos para convertirlos en áreas de esparcimientos donde se disfrute de la vegetación y de los elementos del medio ambiente, tanto los naturales como los aportados por el ser humano.



En este sentido. El Instituto Autónomo Regional del Ambiente (IARA), realiza mantenimiento a las áreas verdes del parque tales como la siembra de distintas especies de plantas y flora como: Plomelías amarillas, grama tipo sol y sombra entre otras.
Igualmente, se realizan labores de desmalezamiento, rastrilleo, recolección de desechos sólidos, vegetales y poda preventiva.
Es importante destacar, que los desechos vegetales sirven para utilizarse como materia orgánica para un mejor mantenimiento de este espacio público.

Estos sitios emblemáticos, plazas y parques están abiertos para todos aquellos niños, adultos y adultos mayores, que quieran buscar una opción diferente e integrarse a actividades de esparcimiento, ejercicio y educación deportiva al aire libre.



 Texto y Fotos: Lcda. Carmen Villa.
Diagramación de Página :  T.S.U  Kaliesca  Quintero.

lunes, 3 de diciembre de 2012


 Una capilla abierta para venerar a nuestra Santa Patrona.

            En pleno centro de la ciudad y en el mismo lugar de su aparición, se erige uno de los lugares emblemáticos de la región que representa el sentimiento ferviente de fe y esperanza de la población, un tributo a nuestra patrona Morena, la plaza del Rosario de Nuestra Señora de Chiquinquirá.

         Este proyecto fue concebido con el firme propósito de destacar y darle una connotación alegórica al lugar donde ocurrió el milagro de la sagrada aparición de la virgen morena; convirtiéndose en un sitio de esparcimiento y culto religioso, que mantiene significativa relación con la iglesia Catedral, la Iglesia Santa Bárbara y la Basílica.    

         Fue inaugurada el 21 de marzo de 2004, en la gestión del Gobernador Manuel Rosales, bajo la ejecución del Instituto Autónomo Regional del Ambiente quien tuvo la responsabilidad de rescatar los antiguos espacios del conocido Paseo Ciencia que se encontraba en completo estado de abandono, deterioro y con un alto índice de inseguridad, transformándolo en una plaza pública destinada al fomento de la devoción mariana.

         Miles de feligreses agradecen esta gran obra que se ha convertido en la favorita de residentes y visitantes; una capilla abierta que enaltece la zulianidad y  rescata los valores religiosos y la grandeza de este gran pueblo.

REPRESENTACIONES ALEGÓRICAS


         La plaza cuenta con 19 esculturas y 20 recuadros que representan los misterios del rosario. La imagen central de La Chinita tiene una altura de 8 metros, la cual se encuentra sobre una base de 7 metros en forma abstracta y cubierta con figuras representativas.

         En el pedestal se observan en los cuatro costados los cargadores, siguiendo más arriba con las ninfas que le rinden tributo a la Virgen y se transmutan en ángeles alados, de forma continua están los querubines y posteriormente la lavandera quien le agradece fielmente su aparición, finalmente la Virgen cargando al Niño Jesús.
        
        En la arcada se encuentran las esculturas del Monseñor Dr. Domingo Roa Pérez, primer Arzobispo de Maracaibo y a Su Eminencia José Alí Cardenal Lebrún, segundo Cardenal de Venezuela, San Andrés, San Antonio, y en la arcada están los 20 recuadros que relatan cada uno de los Misterios del Rosario. En la parte posterior se encuentra la escultura del mártir San Sebastián, patrono de Maracaibo, los cuales fueron realizados por diez escultores profesionales y 25 fibradores.

LA ESTRUCTURA

         Esta obra fue contemplada con un diseño arquitectónico acorde al contexto urbano, tomando el estilo clásico de algunos de los elementos de la Basílica: pisos de granitos, caminerías, grandes faroles, bancas y materos contemplan el equipamiento urbano de los 30 mil metros cuadrados de construcción.

         El paisajismo se centró en crear un ambiente agradable que invite a la permanencia en el espacio, logrando introducir más de dos mil especies vegetales combinadas con las fuentes de agua que se ubican a lo largo del mismo.   

EL INICIO DE LA FE

         Cuenta la historia que una humilde señora lavando a orillas del Lago de Maracaibo, repentinamente observó moviéndose sobre el oleaje, una pequeña tabla de madera que tomó y se la llevó para su casa ubicada en una calle saladillera que posteriormente, tomaría el nombre de El Milagro. (Lugar donde actualmente se encuentra la escultura de La Virgen).

         Inicialmente la tablita fue usada para tapar una tinaja con agua, pero al notar que tenía unas figuras algo borrosas, decidió colocarla en unas de las paredes de la casa.

         Fue el martes 18 de noviembre de 1749, cuando sintió unos leves golpes que salían de la tablita, los cuales se repitieron por tres veces consecutiva y al final se iluminó dejando ver la imagen de una Virgen, exclamando ella ¡Un Milagro! ¡Un Milagro!, desde entonces se le rinde tributo, convirtiéndose en la Patrona de todos los zulianos.
             

         Desde su inauguración, el Monumento a la Chinita se ha convertido en uno de los lugares más representativos del Estado,  icono regional y de mayor interés entre los visitantes. Los zulianos muestran con orgullo su devoción a la Virgen de Chiquinquirá y miles de feligreses le rinden tributo a cada instante, es por ello que el Gobierno del Zulia contribuye con el mantenimiento preventivo de esta imponente obra para seguir enalteciendo la santa imagen de nuestra patrona.



Texto: Lcda. Marisol Camacho
Fotos: archivo IARA